Categoría: Bienestar

  • Chin mudra – El sello energético de tus dedos

    Chin mudra – El sello energético de tus dedos

    Vamos a hablar de uno de los mudras más conocidos y usados en la práctica de Yoga y meditación. Tanto si eres practicante como si no seguro que te resulta familiar este gesto con los dedos que ves en la ilustración de este post: las yemas de los dedos índice y pulgar unidas formando un círculo y los dedos corazón, anular y meñique estirados. Es uno de los gestos más reconocibles así que ¿te apetece conocer un poco más sobre su significado y por qué se usa? Pues sigue leyendo.

    ¿Qué es un mudra?

    La palabra sánscrita mudra significa sello y lo usamos para denominar los gestos que se realizan con las manos en las tradiciones hinduístas y budista. En Yoga se considera que hay 25 mudras que se usan tanto en determinadas asanas (posturas del cuerpo) como durante la meditación. Al igual que ocurre con las posturas, que cada una se hace para conseguir un efecto concreto, un beneficio o un trabajo en alguna parte del cuerpo, cada mudra tiene un significado, una intención, un efecto tanto físico como mental. Por ejemplo, al usar un mudra durante tu práctica de meditación se refuerza el objetivo de la meditación, te ayudan a mantener el enfoque y proyectan su energía.

    Chin mudra

    Este popular sello o gesto se llama Chin Mudra (mudra de la conciencia) o Jñana Mudra (mudra del conocimiento), según las palmas de las manos miren hacia arriba o hacia abajo. Es muy frecuente usarlo durante la meditación, en posición sentado o sukhasana, con las manos apoyadas en las rodillas.

    El contacto de los dedos índice y pulgar y ese círculo que forman tiene un efecto directo en la concentración. Durante la meditación o ejercicios de respiración, el gesto de formar este mudra ayuda a tomar conciencia de tu cuerpo y de tu mente, y así entrar en un estado de calma y observación. Además, la tradición dice que ese círculo que forman tus dedos representan también la energía que circula por tu cuerpo de manera equilibrada.

    Seguro que lo has visto muchas veces así que ahora te animamos a que lo practiques en tu próxima meditación y nos cuentes si notas sus efectos.

     

    Rosa. Profesora de Yoga y meditación. Voluntaria en Inspiranza. 

  • Los 8 pasos del Yoga – Más allá de las posturas

    Los 8 pasos del Yoga – Más allá de las posturas

    Cuando piensas en Yoga seguro que lo primero que te viene a la cabeza es la práctica física, una serie de posturas, secuencias de ejercicios, combinados con la respiración.Esa parte fundamental es la que más se ha extendido en Occidente. En su origen, las posturas es uno de los 8 pasos del Yoga que se definen en el libro fundacional de esta disciplina, los Yoga Sutra, de Patanjali. ¿Quieres saber cuáles son?

    LOS 8 PASOS DEL YOGA

    Los Yoga Sutra de Patanjali es la obra en la que se basan los diferentes estilos de Yoga que han llegado hasta nuestros días. Se data en torno al siglo III de nuestra era y en estos textos se define los diferentes aspectos de la práctica de Yoga. Varios siglos después, uno de los maestros más reconocidos y que más popularizó el Yoga en Occidente, B. K. S. Iyengar, los explicó en su libro El árbol del Yoga. De hecho, desde entonces, se suele usar esta metáfora de un árbol para ilustrar los 8 pasos del yoga. 

    Yamas

    Las raíces del árbol son los Yamas, y tienen que ver con cómo nos comportamos con el mundo exterior: hábitos y conductas de nuestra vida respecto a los demás.

    • Ahimsa: Se traduce como no violencia. No lastimar ni ejercer ningún tipo de violencia, física o verbal o de pensamiento. 
    • Satya: No mentir. Hace referencia a la honestidad.
    • Asteya: No robar. En un sentido muy amplio, no solo tiene que ver con robar cosas materiales, sino también robar la atención de los demás para alimentar tu ego. 
    • Bramacharya: No desperdiciar la energía, sobre todo en relaciones superficiales o que nos resultan tóxicas. 
    • Aparigraha: No apego. Cultivar el desapego tiene que ver con que tu felicidad o tu estado de ánimo no dependa de cuestiones externas, sean objetos o personas. 

    Niyamas

    Dan forma al tronco del árbol y son preceptos que tienen que ver con nuestro comportamiento hacia nosotros mismos.

    • Shauca: Podemos interpretarlo como limpieza y se puede aplicar a nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro mundo interior, nuestras palabras…
    • Santosha: Tiene que ver con sentirnos satisfechos con nuestra vida. Disfrutar de lo que tenemos en este momento. 
    • Tapas: Disciplina y fuerza de voluntad. Podemos poner esta disciplina al servicio de hábitos saludables que nos hagan mejorar en nuestro camino, que nos hagan conseguir nuestro propósito.
    • Svadyaya: Autoconocimiento y estudio. Acercarnos a textos, autores o disciplinas que nos ayuden a crecer como individuos y conocernos mejor. 
    • Ishvara-pranidhana: Culto a lo divino, a algo que es superior al ser. Puede interpretarse como Dios desde un punto de vista sagrado, o como una fuerza superior, el universo, el poder de la historia de nuestros ancestros…

    Asana

    Asana es la parte física del Yoga, lo que conocemos como las posturas, el trabajo que se realiza con el cuerpo. Conforman las ramas de nuestro árbol. El ejercicio físico nos hace ganar fuerza, flexibilidad, equilibrio y concentración. Nos enfrenta a nuestros límites y nos da la oportunidad de poner en práctica lo aprendido en los Yamas y Niyamas cuando estamos en la esterilla: tratarnos sin violencia, ser honestos con nuestro cuerpo, cultivar la fuerza de voluntad o la sed de autoconocimiento, por ejemplo. 

    En el planteamiento de Patanjali de los 8 pasos del Yoga, Asana es una forma de preparar el cuerpo para la meditación ya que es la manera más directa de enfocarnos en el momento presente. 

    Pranayama

    Son prácticas de respiración que tienen la intención de activar nuestro ‘prana’, o energía vital. La respiración es un factor fundamental en Yoga. Nos hace tomar consciencia de cómo está nuestro cuerpo y nuestra mente. Hay muchas técnicas de pranayama, unas más orientadas a buscar la calma, otras a activar el cuerpo y llenarnos de energía. 

    La práctica de ejercicios de respiración nos ayuda a mejorar nuestra capacidad pulmonar, a relajarnos en momentos de estrés o a encontrar la concentración cuando hay mucho ruido mental. 

    Pratyahara

    Los pasos que vienen a continuación están directamente relacionados con la práctica de la meditación. Pratyahara propone abstraernos de los estímulos que recibimos a través de los sentidos. No dejarnos llevar por los sonidos del ambiente, los olores, las sensaciones en la piel… En definitiva, desconectar de todo lo que pasa fuera de nosotros para conectar con lo que pasa dentro. 

    Dharana

    Llevar tu concentración a un punto. Un paso más en la práctica de la meditación. Cuando conectamos con nuestro mundo interior pueden aparecer un montón de sensaciones y pensamientos. Con Dharana buscamos una concentración relajada, sin forzar y sin tensiones. Para eso, puedes usar diferentes técnicas como visualizar un objeto, una luz, un color o concentrarte en una palabra o una frase (mantra), por ejemplo.

    Dhyana

    Es el estado meditativo. Cuando nos entregamos a esa escucha interior y nos convertimos en observadores, sin dejarnos arrastrar por el flujo de pensamientos de nuestra mente. Simplemente, observamos, alejándonos de ellos, mirándolos desde fuera. Este estado no solo tiene que ver con lo que ocurre cuando te sientas a meditar. Es una forma de estar en el mundo, de afrontar tu día a día desde la calma, poniendo esa distancia del que observa. 

    Samadhi

    Según los sutras de Patanjali, el Samadhi es el más alto estado de consciencia al que podemos llegar con la práctica de Yoga. Una meditación profunda que va más allá del cuerpo y del flujo de pensamientos de la mente. 

    Como ves, Yoga en su origen tiene que ver con una filosofía más amplia, una forma de estar en el mundo más compasiva y empática, que te permita encontrar paz interior y paz con las situaciones que te rodean. En definitiva, que ayuden a sentirte en equilibrio, conocerte mejor y enfocarte en convertirte en tu mejor versión. 

    Y ahora dinos, ¿cuál de estos 8 pasos del Yoga te llama más la atención?

     

    Rosa. Profesora de Yoga y meditación. Voluntaria en Inspiranza. 

  • ¿Cómo empezar a meditar? ¡Da el primer paso!

    ¿Cómo empezar a meditar? ¡Da el primer paso!

    Seguro que has oído hablar de la meditación o conoces a alguien que practica. Incluso puedes que hayas pensando en intentarlo tú en alguna ocasión. Pero ¿cómo empezar a meditar? Lo primero que tienes que tener claro es que lo único que necesitas es dedicarte unos minutos a sentarte en silencio y conectar contigo, a observar tu respiración, sin dejarte arrastrar por los pensamientos que van apareciendo por tu mente. 

    La meditación tiene muchos beneficios y es una gran aliada para encontrar calma, mejorar nuestra concentración y capacidad de respuesta, desarrollar nuestra empatía… De todas las cuestiones que podríamos contarte para que comiences con tu práctica de meditación hemos decidido empezar por la postura. Si te preguntas por qué es tan importante la respuesta la puedes comprobar con tu propia experiencia si te sientas a meditar. 

    ¿QUÉ PASA EN TU CUERPO CUANDO TE PARAS?

    Cuando nos paramos, cuando dedicamos esos minutos a no hacer nada más que respirar, sin movernos, las primeras sensaciones que van a aparecer son físicas. De repente, te das cuenta de que tienes un picor insoportable en algún punto de tu cuerpo, que un pie se te queda dormido, que la espalda va acumulando tensión…. Y ya no puedes pensar en otra cosa que no sea ese picor, esa pie dormido. Esa inquietud en el cuerpo se va a reflejar en tu mente. Tal vez incluso tengas la necesidad de estar moviéndote durante los minutos que dediques a tu meditación. Si ya practicas, ¿te suena familiar todo esto?

    Estas sensaciones te ayudan a tener más consciencia de tu cuerpo. Por eso, es importante que encuentres la postura en la que puedas permanecer durante unos minutos observando en calma lo que ocurre, inmóvil. 

         Estar bien sentado es encontrar el sitio que ocupa uno sobre la Tierra – Élisabeth Couzon.

    LA POSTURA

    Al meditar buscamos alargar la espalda, buscar una posición de la columna erguida sin tensión, estable pero cómoda. Los hombros y los brazos se relajan, dejando caer tus manos sobre las rodillas o los muslos, y el cuello permanece alineado también con la columna, sin forzarlo, colocando la barbilla en paralelo al suelo. Los músculos de tu cara también se relajan, sin tensión en la mandíbula o en la frente. Al principio, cerrar los ojos de manera suave ayuda a llevar esa mirada hacia tu interior. 

    La postura tradicional de meditación es sentarse en el suelo o sobre una esterilla, con las piernas cruzadas. En Sukhasana (o postura fácil de meditación, la que ves en la imagen), lo ideal para buscar esa comodidad y estabilidad en la columna, es sentarte sobre un par de cojines que tengas en casa o un par de mantas dobladas. Cualquier cosa que haga que tus caderas suban un poco por encima de tus rodillas. Aunque te parezca que no hay mucha diferencia, esto es fundamental para evitar que tu espalda se vaya redondeando y tu lumbar empiece a cargar con más peso de la cuenta. Haz la prueba. 

    Si te cuesta mucho trabajo estar unos minutos con las piernas cruzadas en el suelo, porque tengas problemas de rodillas o porque aún no tienes mucha flexibilidad, puedes optar por sentarte en un taburete o en una silla. Eso sí, intenta que sea en una silla que te permita estar con los pies bien firmes en el suelo y sin apoyarte en el respaldo. Buscamos estar alerta, en una posición digna, la intención de la espalda debe ser la de crecer, así no te dejes apoyar en el respaldo y busca esa estabilidad. 

    Si tienes en casa una de esas pelotas de ejercicios que se usan en Pilates, por ejemplo, puedes probar a usarla también para ayudarte al principio a encontrar de manera cómoda la forma de mantener una espalda alargada. Tal vez esto no te parezca muy ortodoxo pero lo importante es que tu cuerpo vaya integrando esas sensaciones y que no suponga un inconveniente a la hora de meditar.

    Dedica tiempo a encontrar tu postura, prueba diferentes opciones. Si en algún momento necesitas moverte, hazlo lo más despacio posible, con mucha consciencia, para intentar no salir del estado de observación en el que estás durante tu sesión. 

    No te preocupes si tus rodillas quedan muy arriba cuando te sientes en Sukhasana o no consigues ese cruce perfecto de piernas que ves en las idílicas imágenes que seguro has visto en internet de gente meditando. Tu cuerpo es único, tu práctica es única, así que solo tú sabes cuál es la posición adecuada para ti. 

    LA MEDITACIÓN COMO ALIADA

    Con estos pequeños consejos sobre la postura ya tienes algunas indicaciones sobre cómo empezar a meditar. La ciencia avala los múltiples beneficios que tiene la meditación, cómo es capaz de modificar nuestro cerebro y ayudarnos a tomar las decisiones más adecuadas en cada momento. Contribuye a la concentración y al mejor rendimiento, así como a reducir el estrés y la ansiedad.

    Por eso, en Inspiranza, estamos convencidos de que se trata de una herramienta que puede ser de gran valor para los jóvenes, una aliada en una época vital que está llena de cambios, miedos e incertidumbres. Por eso nos proponemos llevar la meditación a cuántos más jóvenes mejor, para inspirarles y que puedan enfocar su futuro desde la calma, el enfoque y la ilusión por encontrar su mejor versión.

    ¿Nos ayudas a conseguirlo?

     

    Rosa. Profesora de Yoga y meditación. Voluntaria en Inspiranza. 

  • El camino del héroe – Nuestra historia – Capítulo 1

    El camino del héroe – Nuestra historia – Capítulo 1

    Es muy probable que te hayas tropezado con la expresión ‘El camino del héroe’ en alguna ocasión. Desde los clásicos de la literatura como La Odisea a cualquier película o serie basada en los cómics de Marvel, por ejemplo, se basan en esta estructura: Enseñarnos el camino de transformación de un héroe. Un camino lleno de adversidades, de inseguridades, de miedos… Hasta que nuestro protagonista se cruza con un mentor, un guía. Se trata de alguien que hace que se llene de nuevas experiencias, que aprenda a ver su futuro desde una perspectiva diferente, que salga de su zona de confort y se atreva a poner en marcha su sueño, su pasión, su propósito.

    Pues esa misma estructura es la que nos mueve para crear Inspiranza, una organización que pone en el foco de su actividad a los jóvenes, nuestros héroes, con la intención de acompañarlos en su camino de transformación.

    MOTIVAR A LOS JÓVENES

    ¿Qué tienen en común una diseñadora mexicana, una ilustradora española o un desarrollador web peruano? Pues que todos ellos forman parte del equipo de voluntarios que está dando vida a Inspiranza. Su experiencia y el trabajo que están desarrollando para la organización es testimonio de que si tienes un propósito, un sueño, es posible lograrlo. 

    La misión de Inspiranza es motivar a los jóvenes para que se conviertan en su mejor versión. Servir de guía en el camino del héroe, en ese viaje apasionante en el que descubrir su vocación. ¿Y cómo les inspiramos? Pues comenzando con nuestro ejemplo. Contando nuestra historia. 

    Todo el trabajo que se realiza desde Inspiranza está basado en dos premisas: no realizar ninguna inversión económica y no recurrir a una red de contactos previa. Te preguntarás por qué. Muy sencillo: porque nos hemos metido en la piel de nuestro héroe.

    Una persona joven que aún esté estudiando es posible que esté llena de dudas sobre su futuro y eso le lleve a cierta desmotivación. Puede que tenga buenas ideas. También es bastante probable que no tenga muchos recursos económicos, ni experiencia ni contactos en el mercado laboral. ¿Significa eso que debe sacrificar su idea? ¿Dejar de explorar eso que podría convertir en realidad su sueño? ¡Nosotros estamos convencidos de que no es así!

    El miedo es lo que nos mueve hacia adelante. Joseph Campbell

    Por eso, nos hemos puesto en marcha con un grupo internacional de voluntarios, jóvenes profesionales de diferentes disciplinas que quieren aportar su trabajo para inspirar con su ejemplo y convertirnos en esa guía para nuestros héroes. Ayudarles a trazar un plan para superar esas dudas, esa falta de motivación. Este plan está basado en ampliar sus experiencias para que les sirvan de inspiración.

    Estamos trabajando en la puesta en marcha de diferentes programas basados en talleres y charlas motivacionales con las que mejorar su hábitos y sus aptitudes; cursos de Yoga y meditación como herramientas de conocimiento personal, mejora de la autoestima y la empatía, y reducción del estrés y la ansiedad; visitas y viajes a lugares que solo conocen en la teoría pero nunca han vivido desde la experiencia. 

    Pongamos el caso de un héroe que tenga ciertas inquietudes por el arte y el dibujo. Imagina que su entorno familiar o social está muy alejado de este tipo de inquietudes y eso hace que nuestro héroe piense que su vocación es absurda, incluso que le genere frustración. 

    Imagina ahora que desde Inspiranza podemos llevarle a visitar un museo. No solo a pasar dos horas recorriendo pasillos y viendo cuadros sino viviendo la experiencia. Conociendo la historia detrás de cada obra, detalles de las vidas de esos artistas, posiblemente, muy parecidas en su origen a la de nuestro héroe. ¡Toda una fuente de inspiración!

    ¿Imaginas cómo podría cambiar la historia? 

    CONSTRUIR UN FUTURO MEJOR

    Nosotros nos lo hemos imaginado y, por eso, creemos que es fundamental ayudar a los jóvenes en su camino de autorrealización. Porque son el futuro. Porque construimos familias, entornos sociales y educativos más prósperos en los que desarrollarse. Por eso queremos generar alianzas con nuestros héroes, con sus familias, con sus educadores. Para emprender juntos esta aventura y dejar a un lado las creencias limitantes. 

    El camino del héroe puede estar lleno de obstáculos. El fracaso, la vulnerabilidad, el miedo, también forman parte del viaje de transformación. Lo que está claro es que, sin ellos, no hay triunfo posible. Por eso generamos alianzas que nos ayuden a cambiar la vida de nuestros héroes, a que enfoquen su futuro con esperanza y con ilusión.

    Como la ilusión que ponemos en crear este proyecto y en compartirlo contigo.

    Nos encantaría que nos acompañaras.